• Tema 3

    La impermanencia que todo lo permea

    La muerte es la manifestación más burda de la impermanencia. Todo cambia porque está sujeto a causas y condiciones.  Al contemplar el hecho de la muerte y la impermanencia podemos darnos cuenta de que los recursos que tenemos al poseer una preciada vida humana son limitados y tienen un fin. Esta reflexión nos invita a preguntarnos: ¿en qué uso estos recursos y cómo aprovecho esta oportunidad?

    Podemos ver nuestra vida con un enfoque a largo plazo para priorizar bien el uso de los recursos limitados que tenemos. Comprendiendo que no hay inicios o fines absolutos, y que todo es una transición continua, podemos ver que tenemos oportunidades en todo momento de decidir quiénes somos y a dónde vamos.